viernes, 20 de abril de 2007

Horacio Altuna



Auque prefiero a manara el argentino Altuna tambien tiene lo suyo dibujando.

Famoso por sus minas, Altuna es uno de los historietistas más importantes del mundo

Nació el 24 de noviembre de 1941 en Córdoba, y pasó su infancia entre las provincias de Buenos Aires y Santa Fe. A los siete u ocho años comenzó a apasionarse por el dibujo.

Sin demasiado entusiasmo, empezó a estudiar abogacía. Si bien le gustaba el dibujo, no le veía futuro. Con unos amigos instaló un criadero de pollos, que al tiempo debieron cerrar. Estimulado por su maestro y amigo Gianni Dalfiume, decidió probar suerte con la historieta.

En 1965 publica su primera historieta, Super Volador, una "copia exacta de superman", como reconoce el autor. Fue su primer trabajo profesional, aunque él dice que fue amateur, porque nunca se lo pagaron.

En 1967 ingresa a Columba, donde trabaja en El Tony, Fantasía, D'artagnan, realizando historietas varias y algunas series, transitando por distintos géneros. Hizo Big Norman con Robin Wood, Hilario Corvalán con Sergio Almendro, Los Cruzados con I. Aixemberg y Kabul de Bengala con Héctor G. Oesterheld.

Trabajó también en otras revistas de la época como Misterix, Cinemisterio, Patoruzito y Casco de acero.

A principios de los setenta se une a la Asociación de dibujantes, donde luchan por los derechos de autor. Deja Columba cuando sus reclamos son negados, luego de ocho años en la editorial.

Comienza a trabajar en publicidad y a hacer historietas para el exterior. Entre el '73 y el '76 dibuja para Fleetway Pub y Thompson Pub de Inglaterra, y para Charlton Comics de Estados Unidos.

En 1974 es convocado por Andrés Cascioli, director de arte de la revista Satiricón para ilustrar un guión de Carlos Trillo. Allí se conoce con el guionista con el que formaría una de las duplas más exitosas del género.

Con Trillo se enteran de que el diario Clarín iba a reemplazar algunas de sus historietas, y deciden presentar una tira. Es aprobada y unos meses después, el 26 de julio de 1975, debuta la historieta que lo haría famoso: El Loco Chávez.

El Loco es un periodista que, acompañado por una galería de pintorescos personajes, se ve envuelto en todo tipo de enredos, en una tira diaria realista y cargada de sentido del humor, que no excluye la realidad del país. La historieta pronto se convierte en un éxito, seguida y comentada por los lectores.


Aquí aparece una de las características que le darían fama a Altuna: las mujeres. Las destreza del dibujante para ilustrar las espectaculares minas del Loco era uno de los atractivos de la serie, y los levantes de Chávez eran seguidos por el público, sobre todo la relación con Pampita, personaje que ingresó en la mitología popular.

El Loco Chávez se publicó hasta el 11 de noviembre de 1987.

Junto con Trillo producen algunas de las historietas que renuevan el género. En historias de temática adulta, favorecidas por revistas que propiciaban la inclusión de estas propuestas en forma de historieta, una serie de conflictos humanos son tratados de manera innovadora.

En revistas como Humor, Superhumor y Fierro, aparecen Charlie Moon, Las puertitas del Sr. López, Merdichesky.


Las puertitas del Sr. López es uno de sus mayores éxitos, comenzó a publicarse en la revista El Péndulo en 1979, de donde pasó a Humor, hasta 1982. El Sr. López es un pobre tipo, sin carácter, dominado por una arpía esposa, empleaducho sometido, que solo encuentra alivio a su situación abriendo la puerta de un baño y entrando a un mundo fantástico. Cuenta Altuna: "La historia trataba de un tipo muy pusilánime; era una visión de la Argentina bajo la dictadura. Nosotros la hacíamos pensando que estábamos bajo ese régimen".
Las puertitas del Sr. López



Merdichesky es la última historieta que realizan antes de que Altuna se radique en España, circunstancia que cambia la relación de trabajo, al dificultarse la elaboración conjunta.



Ya a la distancia, realizan El último recreo, que comienza a publicarse en junio de 1982 en la revista española Zona 84. En Circuito cerrado (Tragaperras) incorporan color a sus historietas.

El fin de El Loco Chávez, en 1987, es también el de la exitosa dupla.

En abril de 1982 Altuna se va a España. Realiza sus últimos trabajos junto a Trillo, mientras busca insertarse en el mercado europeo.

Entre 1983-84 se publica en España Ficcionario, el debut de Altuna como autor integral, responsable de guión y dibujo. Esta obra le valió su primer premio como guionista.

Ficcionario presenta un mundo futurista, en la línea de la mejor ciencia ficción de anticipación. Una ciudad opresiva y decadente es recorrida por un inmigrante del sur, Beto Benedetti, que sobrevive en esta exasperante sociedad retratada por el minucioso trazo de Altuna.

Según dice Altuna: "No me gusta la ciencia ficción e hice lo más parecido a la realidad que se me ocurrió".

En Argentina se publicó desde el primer número de la revista Fierro.
Ficcionario en Fierro
Chances

Vuelve a trabajar solo en Time out y con Trillo en Circuito cerrado.

En 1986 realiza Chances, una obra en seis capítulos que aumenta su prestigio. Chances tiene como tema la clonación, y está ambientada en un mundo futurista al estilo de Ficcionario. Un joven clon, creado al igual que otros como él, con el fin de sustituir los órganos de sus ricos generadores, huye del centro de clonación para hacerse su propia vida. Encuentra a su paso un mundo demasiado opresivo para los descastados.

Esta obra le valió a Altuna el premio más prestigioso del mundo del comic, el Yellow Kid otorgado en el Salón de Lucca de 1986, al mejor autor internacional.

Altuna continúa con series como Imaginario y Hot L. A., ya convertido en uno de los autores más importantes.

Las más que atractivas mujeres dibujadas por Altuna motivó la llamada de la revista Playboy, con el encargo de hacer historietas eróticas. Tras un par de historietas al autor se le solicitó una serie regular. Así, las famosas y espectaculares minas de Altuna comenzaron a poblar las páginas de Playboy en la serie Voyeur, historietas unitarias cargadas de erotismo y humor.

Pronto la historieta comenzó a publicarse en distintos países, y fue recopilada en diferentes álbumes. En Argentina fueron publicadas en la revista SexHumor.




En 1994 volvió al diario Clarín. En reemplazo de la serie El Negro Blanco que publicaba su amigo Carlos Trillo, comenzó la serie El Nene Montanaro, con guión y dibujo del propio Altuna. La serie se extendió hasta el 2002, en que vuelve Trillo con CaZa
dos.

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